{"id":258,"date":"2015-11-17T03:31:15","date_gmt":"2015-11-17T03:31:15","guid":{"rendered":"http:\/\/tiempoeta.me\/?p=258"},"modified":"2015-11-19T05:40:34","modified_gmt":"2015-11-19T05:40:34","slug":"siempre-la-poesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiempoeta.me\/?p=258","title":{"rendered":"SIEMPRE, LA POESIA"},"content":{"rendered":"<p>El poder de la poes\u00eda :<br \/>\n                       La poes\u00eda es poder<\/p>\n<p>Cuentan las leyendas bereberes, que un d\u00eda presagioso, siglos ha,<br \/>\nuna Venus semidesnuda de un seno y una rodilla brillando al cielo,<br \/>\nesperaba, sentada en el \u00fanico oasis de aquel extens\u00edsimo desierto,<br \/>\nc\u00e1ntaro lleno de clara agua salida de la tierra m\u00e1s profunda. Cuentan<br \/>\nque pasaban las horas sin nadie aparecer en todo aquel sendero hecho<br \/>\ndesierto. No vendr\u00e1 nadie? Pregunt\u00f3 la Venus, Vamos en camino, se oy\u00f3<br \/>\ndecir a la distancia, el Viento..     Al atardecer del tercer d\u00eda,<br \/>\nconvencida nadie vendr\u00eda a su encuentro, desapareci\u00f3 mujer, c\u00e1ntaro,<br \/>\nagua, aljive y oasis &#8211; todos en \u00fan solo instante y momento. Era un<br \/>\nespejismo corriente en el desierto, se dijo el camellero, quien junto<br \/>\na camello avanzaba contra la arena que lo dej\u00f3 ciego por momentos.<br \/>\nSin embargo de sus sue\u00f1os, lleg\u00f3 al mirage, descendi\u00f3 del camello<br \/>\nqui\u00e9n dobl\u00f3 su pata derecha para descender el amo. De inmediato y<br \/>\nrepentinamente, apareci\u00f3 el oasis verdadero  y Venus, sentada bajo la<br \/>\npalma del palmero, pregunt\u00f3 al verlo: Trajiste d\u00e1tiles? Los que<br \/>\nhab\u00edan, perecieron de sed. Si, los traje, y algo, que mostrar\u00e9, m\u00e1s<br \/>\ntarde. Tengo sed, y hambre de todos los senderos caminados. Sent\u00f3se<br \/>\njunto a la Mujer, ella sirvi\u00f3 en cuenco de barro cocido el agua<br \/>\nfresca de los sue\u00f1os, los d\u00e1tiles que trajo del desierto el solitario<br \/>\nen brazos de los Vientos. Pero antes, d\u00edjole la fausta, limpiemos<br \/>\nnuestros cuerpos y nuuestras almas, eso es necesario para el gran<br \/>\ndisfrute esper\u00e1ndonos. Dicho, en un am\u00e9n sonoro, despoj\u00e1ronse<br \/>\nde ropajes inc\u00f3modos, sustituy\u00e9ndolos por otros m\u00e1s \u00edntimos y c\u00f3modos,<br \/>\npropia piel; al aire caliente de la tarde,  Y dos cuerpos y almas<br \/>\ndesnudas gozaron del agua fresca derramada de los cuencos<br \/>\ndesnudados del agua de beber, solaz\u00e1ronse en agua y viento suavizado<br \/>\nante la hermosura pareja de la pareja en carne regozada por tres<br \/>\nveces. Es voluntad del Ojo que todo lo mira, dijo ella, El asinti\u00f3,<br \/>\ny durmieron abrazados y unidos el uno al otro en comuni\u00f3n perfecta de<br \/>\ncuerpos y almas. Despu\u00e9s, y con toda inmediatez, todo aquel<br \/>\nflam\u00edgero espejismo desapareci\u00f3 en el aire, llama ardiendo al viento<br \/>\nde la tarde, y todo qued\u00f3 hecho poes\u00eda, poes\u00eda es fuente de poder y<br \/>\nefecto del  sentimiento.   Quizas, dulce amiga, querr\u00edas por un<br \/>\n\u00fanico instante y suficiente intenso, vivir el mismo sue\u00f1o? D\u00ed, Si,<br \/>\ndijeron las Tres Venus, que Tres es el n\u00famero escogido por la<br \/>\nSuerte, para aquellos que se atreven a vivir el sue\u00f1o de la Vida y<br \/>\naborrar la pesadilla de la Muerte. Las Tres Venus, la de Milo, la de<br \/>\nSamotracia y la de Boticelli, unieron sus manos y sus voces,<br \/>\nentonando el Himno de la Libertad y la del Amor, llamaron a los<br \/>\nesclavos hebreos del Gran Nabucco, en las gloriosas notas de un Verdi<br \/>\nprodigioso. Oh tierra mia, tan amada y tan lejana!<\/p>\n<p>Ese, querida amiga m\u00eda, es el himno inmortal de todos los<br \/>\nseres humanos, hasta el sol de Hoy al final de los Tiempos por<br \/>\nvenir, que seran mejores!<\/p>\n<p>As\u00ed sera, y lo que ha de ser ser\u00e1!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El poder de la poes\u00eda : La poes\u00eda es poder Cuentan las leyendas bereberes, que un d\u00eda presagioso, siglos ha, una Venus semidesnuda de un seno y una rodilla brillando al cielo, esperaba, sentada en el \u00fanico oasis de aquel extens\u00edsimo desierto, c\u00e1ntaro lleno de clara agua salida de la tierra m\u00e1s profunda. 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