{"id":301,"date":"2016-03-18T02:34:25","date_gmt":"2016-03-18T02:34:25","guid":{"rendered":"http:\/\/tiempoeta.me\/?p=301"},"modified":"2016-08-02T03:07:59","modified_gmt":"2016-08-02T03:07:59","slug":"historia-de-la-mayor-tragedia-presentida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiempoeta.me\/?p=301","title":{"rendered":"HISTORIA DE LA MAYOR TRAGEDIA PRESENTIDA"},"content":{"rendered":"<p>Contada para mayor detalle por el \u00fanico sobreviviente, Yo, el supremo,<br \/>\nAgust\u00edn Roa Bastos, paraguayo guaran\u00ed de pura cepa, autor de la  obra<br \/>\nsimilar &#8220;La Revoluci\u00f3n de los Azules&#8221;, del gui\u00f3n de la pel\u00edcula,<br \/>\ndirector de la misma, de la adaptaci\u00f3n al teatro, novio de la madrina<br \/>\ndel equipo Magallanes, amante de la princesa Carolina, campe\u00f3n de<br \/>\nnataci\u00f3n de la naci\u00f3n m\u00e1s poderosa del planeta! Al menos, eso dicen<br \/>\nellos &#8211; falta ver qu\u00e9 dicen los dem\u00e1s. <\/p>\n<p>Faltaba m\u00e1s, mi negra linda! Y la negra linda mueve la cadera,<br \/>\ninicia su tumbao, aparece la Banda tocando por el lado izquierdo del<br \/>\nescenario, la pachanga se agrega, el Perez Prado y puja el pujido<br \/>\ncatacl\u00edsmico que aun hoy lo caracteriza. Mambo!! Grita a la<br \/>\nmariner\u00eda, la chiquiller\u00eda y el Chimborazo, el Caracazo, el Carajazo,<br \/>\nla carcajada  y la jacaranda. Qu\u00e9 risa, caballeros, qu\u00e9 risa! Ni la<br \/>\ndel pa\u00eds cuando sal\u00eda el Presi bigotudo a decir misa por la tele! Qu\u00e9<br \/>\nni qu\u00e9 tele! Era un dele que dele, manteniendo en vilo al pa\u00eds y a la<br \/>\nnegra cari\u00f1osa que andaba as always repartiendo cari\u00f1o, carantonas,<br \/>\nmariajuanas al granel! Fidel, Fidel, duro con el gringo, duro con \u00e9l!<br \/>\nY Fidel muy sonre\u00eddo se pon\u00eda duro como siempre con el Gringo, con el<br \/>\nPana, con el Che, con el Cienfuegos quien andaba por ah\u00ed encendiendo<br \/>\nfuegos para quemarlo a \u00e9l, al Fidel, al Comandante  Eterno, L\u00edder el<br \/>\n\u00fanico, el incommensurable, incontrastable, contradictorio,<br \/>\nvaletudinario, Contrarevolucionario! <\/p>\n<p>C\u00f3mo dijo, C\u00f3mo dijo! Eso s\u00ed es inaceptable.<br \/>\nAl pared\u00f3n! Y ah\u00ed marchan los cadetes, en correcta formaci\u00f3n, rumbo<br \/>\nal pared\u00f3n y a la muerte segura, seguramente segura de toda seguridad.<br \/>\nNo va a quedar nadie para echar el cuento, le dice Celia. No importa,<br \/>\nlo echar\u00e9 yo, el Unico, el\u2026 No vuelvas con ese arroz con mango, mi<br \/>\nquerido amor, te vas a corromper! Y se queda callado quien nunca se ha<br \/>\npodido callar, La Celia, la mujer, es el \u00fanico personaje que puede<br \/>\nhacer callar a un hombre, su hombre y todos los  hombres del mundo!.<br \/>\nAs\u00ed es, as\u00ed mismo es, grita la jardiner\u00eda.<\/p>\n<p>Pero, amigos radiooyentes que hoy nos escuchan, ma\u00f1ana quiz\u00e1s no,<br \/>\ndependiendo de la brisa y el jam\u00f3n, no es a este galimat\u00edas que<br \/>\nhemos venido hoy. No? No, qu\u00e9 va! O hemos venido a contar como nadie<br \/>\nha contado la verdadera historia del monje loco &#8211; no, eso tampoco. A<br \/>\ncontar la verdadera historia de una tragedia presentida. A eso<br \/>\nvinimos, y a eso iremos en un momento, a contar el cuento m\u00e1s<br \/>\nsospechoso de este mundo cruel en que todos vivimos y todos moriremos.<br \/>\nSi\u00e9ntense, p\u00f3nganse c\u00f3modos, enciendan un cigarro, t\u00f3mense un caf\u00e9,<br \/>\nsienten a una chica en sus rodillas, pero hasta ah\u00ed no m\u00e1s, eh? Ojo<br \/>\nojo, piojo, que la noche es larga y la ocasi\u00f3n propicia.  Arranquemos<br \/>\npues el velatorio. Es necesario de una vez? Quiz\u00e1s s\u00ed, o no, pero es<br \/>\nmejor prevenir, no es as\u00ed, mi ch\u00e9vere doctor? No hay respuesta, el<br \/>\ndoctor\u00edsimo se ha ido a Master.<\/p>\n<p>Bien, bien, no lo vamos a esperar.  Ese buen medicastro tardar\u00e1 horas<br \/>\nmetido en ese su laberinto de ahora. M\u00e1s mejor, comencemos el relato<br \/>\nque nos trajo en alas de los  p\u00e1jaros hasta  sentarnos en las<br \/>\ninc\u00f3modas butacas de este cine. Mr. Radonsky nos tiene veramente<br \/>\nfritos en aceite quemado.<\/p>\n<p>Sucedi\u00f3 pues, que un d\u00eda todos los d\u00edas, pero, precisamente ese<br \/>\nd\u00eda, una pareja de felices enaamorados se hallaban platic\u00e1ndose al<br \/>\no\u00eddo dulces palabritas de amor sincero, sentados en sillas c\u00f3modas,<br \/>\nalrededor  de una mesa c\u00e1lida, donde humeaban muy gustosas dos tazas<br \/>\nde caf\u00e9. El hombre moreno claro, pelo casta\u00f1o oscuro, y, qu\u00e9 raro,<br \/>\nojos azules, infinitamente azules, indicativos como lo indica la<br \/>\ngen\u00e9tica, debe ser el hombre descendiente de la etnia zulu o bantu,<br \/>\nprocedentes del Africa del Sur. Raro suceso, no doubt. Pero m\u00e1s<br \/>\nasombroso a\u00fan: la mujer era negra, muy negra, retinta  como la noche<br \/>\nm\u00e1s oscura de toda oscuridad la mas perfecta, y adem\u00e1s, pelo liso, muy<br \/>\nliso, recogido en trenzas maravillosas. Quieren m\u00e1s? Les doy menos, lo<br \/>\nque queda para la identificaci\u00f3n absoluta: unos ojos azul\u00edsimos, del puro<br \/>\nazul del cielo m\u00e1s azul que hemos conocido. Esos era, a no dudarlo<br \/>\nnadie, dos ejemplares de la belleza m\u00e1s absoluta desde los tiempos de<br \/>\nla Venus Afrodita, la pintura y escultura de las m\u00e1s celebres del<br \/>\nmundo. El hombre le dice, al o\u00eddo, para no ser o\u00eddo por o\u00eddos<br \/>\ncuriosillos: debemos procrear un hijo nuestro, sin casarnos? Te<br \/>\npreocupa eso? No, claro es que est\u00e1 bien.  Ese hijo debe ser producto<br \/>\nde la mezcla o uni\u00f3n perfecta de nuestros genes, dando lugar as\u00ed, de<br \/>\nesa singular manera, a un ejemplar perfecto de la raza m\u00e1s<br \/>\ninteligente, la nuestra, la zulu bantu de nuestros antepasados<br \/>\nilustres.  Pero para eso, debemos acudir al empleo de la ingenier\u00eda<br \/>\ngen\u00e9tica, ya capaz de hacerlo todo, y el hijo resultante ser\u00e1 en su<br \/>\ntotalidad genial, un ejemplar o esp\u00e9cimen de la m\u00e1s pura raza, la<br \/>\nnuestra. Nuestros descendientes ser\u00e1n los \u00fanicos sobrevivientes sobre<br \/>\nla faz de la tierra, los otros desaparecer\u00e1n del todo por la<br \/>\ndegeneraci\u00f3n de todas las razas. Ella, convencida, muy alegre, iba a<br \/>\nlevantarse de la silla cuando una voz poderosa se hizo o\u00edr por los<br \/>\nparlantes que rodeaban la plaza: Atenci\u00f3n, ciudadanos! La voz iba en<br \/>\naumento y se o\u00eda dedesperada. Una tragedia, la mas terrible de las<br \/>\ntragedias se ha cebado en el cuerpo herido de nuestra digna Patria! Una<br \/>\nhorrenda aguada, toneladas de agua bajan con la m\u00e1s extraordinaria<br \/>\nfuerza que puede adquirir el agua cuando desciende del cerro a<br \/>\nvelocidad extrema, est\u00e1 arrasando en estos precisos momentos el litoral<br \/>\ncentral.  La masa de agua est\u00e1 barriendo, como si fueran insectos, las<br \/>\ncasas, edificios, avenidas y todo lo que encuentra a su paso,<br \/>\narrastrando rocas, edificios, casas, hombres, animales, enseres<br \/>\ndom\u00e9sticos, autos, palos, palmeras, arenas hacia la playa &#8211; y al borde<br \/>\nmismo de la playa bebes de meses, ni\u00f1os de pocos a\u00f1os, s\u00f3lo unos pocos<br \/>\ninfantes sobreviven y son rescatados por un destructor de la Armada<br \/>\nvenezolana subiendo los ni\u00f1os a bordo &#8211; pero oh maldici\u00f3n gitana, dejan<br \/>\na sus madres en la arena! Qui\u00e9n, por todos los Santos del Cielo y los<br \/>\ndiablos del infierno, di\u00f3 tan malhadada orden? Dicen que fu\u00e9 una<br \/>\nmujer! Y madre, ella tambi\u00e9n! Por desgracia era cierto. Esa infernal<br \/>\nnoche docenas de ni\u00f1os de todas las edades perdieron sus madres y<br \/>\nellos su vida en la oscura noche de los desheredados de la suerte,<br \/>\nA\u00fan hoy, d\u00e9cadas despu\u00e9s, ignoramos todos su paradero, menos para su<br \/>\ndeshonra y desgracia la comandante que di\u00f3 esa noche la orden m\u00e1s<br \/>\ndescarada de nuestra historia. Que mil maldiciones caigan sobre<br \/>\nellla? No, para qu\u00e9? No tiene sentido, La maldad tampoco tiene<br \/>\nsentido. Perd\u00f3n para ella entonces,  pared\u00f3n para los que cumplieron<br \/>\nesa orden la noche de los mil demonios desatados.<\/p>\n<p>La pareja llora mientras oye las noticias. Deciden, sin dec\u00edrselo<br \/>\nescapar, escapar, del pa\u00eds si es necesario. Pero no iba a suceder, el<br \/>\nDestino  no lo dejar\u00eda. Comenz\u00f3 de repente a o\u00edrse  un ruido<br \/>\nterrible, el m\u00e1s terrible conocido jam\u00e1s por o\u00eddos humanos &#8211; el del<br \/>\ncomienzo de la creaci\u00f3n del mundo, placas tect\u00f3nicas<br \/>\nancestrales movi\u00e9ndose bajo los pies de los presentes, y el movimiento<br \/>\nlo sent\u00edan todos aterrados, y todos o\u00edan el pavoroso estruendo, y el<br \/>\nterror aprision\u00f3 las mentes y las manos. Horror de los horrores. No<br \/>\nhubo tiempo para siquiera mover un dedo, de inmediato el movimiento de<br \/>\nondulaci\u00f3n sacudi\u00f3 los cimientos de todas las construcciones, Todo<br \/>\ncomenz\u00f3 a desmoronarse como si fuesen castillos de papel y<br \/>\nparedes hechas de endeble catadura, Poco a poco, todo ser viviente,<br \/>\ntoda torre, la plaza, las arboledas, avenidas y calles se los trag\u00f3<br \/>\nmaterialmente y de una sola engullida, la tierra en revulsi\u00f3n. Esta vez<br \/>\nva en serio, dijo alguien, mientras ca\u00eda al abismo. Y en serio fu\u00e9 al<br \/>\nfin y definitivamente desapareci\u00f3 en momentos  toda la franja<br \/>\nlitoral central, la autopista, todo el abta de Caracas y luego la<br \/>\nciudad entera, en una implosi\u00f3n que se recordar\u00eda  por todos los<br \/>\ntiempos al final de los tiempos, y a\u00fan despu\u00e9s de ellos. Al norte de la<br \/>\nCordillera, de la Costa hundido y perdido para siempre! Debi\u00f3 ser<br \/>\nese el Destino reclamado? No, por supuesto que no. Hubiesen bastado las<br \/>\nsimples medidas preventivas para evitar la cat\u00e1strofe pero es mucho<br \/>\npedir al Hombre que sea previsivo. Nunca lo ha sido, dir\u00e1n quienes<br \/>\ndeban decir algo.<\/p>\n<p>Parecer\u00eda a muchos de ustedes que la vida no volver\u00eda a renacer<br \/>\nen esos sitios macerados por el fuego de las entra\u00f1as de la Tierra.<br \/>\nPero, y es un gran Pero, la vida siempre ha resistido a<br \/>\nquienes pretenden  borrarla del planeta. Jam\u00e1s lo conseguir\u00e1n. La<br \/>\nresiliencia del germen de la vida es hecho varias veces comprobado. Y<br \/>\nuna ma\u00f1ana, feliz, por entre las ruinas, brot\u00f3 una flor. Una flor! Grit\u00f3<br \/>\nel viento y lo celebr\u00f3 batiendo sus sonoras bandas. Una lombriz asom\u00f3<br \/>\nsu naricita calentada al sol, una hormiga asom\u00f3 sus antenitas, una<br \/>\nmariposa maravill\u00f3 al sol con sus colores amarillos semejantes al<br \/>\nsol. Y la vida continu\u00f3 sin apuro y sin enojo, rumbo seguro al<br \/>\ninmortal sendero.<\/p>\n<p>Por supuesto esto no sucedi\u00f3. Est\u00e1n ah\u00ed, todav\u00eda por un todav\u00eda<br \/>\nque ser\u00e1 muy lento en volverse vida, las ruinas del Macuto Sheraton,<br \/>\ncomo antes de los pisos superiors de la Mansion Canaima, como antes<br \/>\nlas de los edificios de Los Palos Grandes, como antes las producidas<br \/>\npor el terremoto del cuatricentenario de Caracas, como antes la del<br \/>\nTerremoto de 1812. La misma historia, caballeros de la Tabla Redonda<br \/>\npero en diferentes sitios. La condena de Caracas, condena eterna de<br \/>\nobligado cumplimiento qui\u00e9n sabe por cu\u00e1l pecado cometido, del cual no<br \/>\nconozcamos nada sus habitantes.<\/p>\n<p>Ahora, se\u00f1oras y se\u00f1ores, Herren und Damen, v\u00e1yanse a sus casas,<br \/>\nest\u00e1n de seguro hastiados de tanta ignominia. Acu\u00e9stense en sus<br \/>\nc\u00f3modas camas, amen a sus bellas mujeres, que las caraque\u00f1as tienen la<br \/>\nfama muy merecida. Y los que no quieran hecer eso porque no podr\u00e1n<br \/>\ndormir, conduzcan de nuevo sus autos por la autopista de La Guaira,<br \/>\nmuy mal renovada pero d\u00e1 paso, y lleguen a la playa del Hotel<br \/>\nGuaicamacuto &#8211; el nombre original despu\u00e9s Macuto, luego Macuto Sheraton.<br \/>\nAll\u00ed, escojan la piedra m\u00e1s grande y blanca que all\u00ed est\u00e9, si\u00e9ntense<br \/>\na su sombra, escuchen lo que el mar les cuente, conmovido, como fu\u00e9<br \/>\nesa terrible destrucci\u00f3n. Ustedes lo oir\u00e1n y junto con el mar<br \/>\nplanificar\u00e1n la reconstrucci\u00f3n, en primer\u00edsimo lugar del malec\u00f3n,<br \/>\ndespu\u00e9s puede venir lo demas. Pero el malec\u00f3n es primordial: por all\u00ed<br \/>\npasearemos a los ni\u00f1os todas las tardes.<\/p>\n<p>Lo que ser\u00e1, ser\u00e1. Lo que ha de ser, ser\u00e1, por los tiempos que<br \/>\nvendr\u00e1n, que ser\u00e1n, indudablemente, mejores, los mejores de todos<br \/>\nlos tiempos por venir. Am\u00e9n! Am\u00e9n!<\/p>\n<p>DIOS PROVEERA!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contada para mayor detalle por el \u00fanico sobreviviente, Yo, el supremo, Agust\u00edn Roa Bastos, paraguayo guaran\u00ed de pura cepa, autor de la obra similar &#8220;La Revoluci\u00f3n de los Azules&#8221;, del gui\u00f3n de la pel\u00edcula, director de la misma, de la adaptaci\u00f3n al teatro, novio de la madrina del equipo Magallanes, amante de la princesa Carolina, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-301","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiempoeta.me\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/301","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiempoeta.me\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiempoeta.me\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempoeta.me\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempoeta.me\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=301"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tiempoeta.me\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/301\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":302,"href":"https:\/\/tiempoeta.me\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/301\/revisions\/302"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiempoeta.me\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=301"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempoeta.me\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=301"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempoeta.me\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=301"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}