{"id":306,"date":"2016-03-20T23:24:37","date_gmt":"2016-03-20T23:24:37","guid":{"rendered":"http:\/\/tiempoeta.me\/?p=306"},"modified":"2016-08-14T23:50:38","modified_gmt":"2016-08-14T23:50:38","slug":"el-mundo-de-edmundo-y-la-raymunda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiempoeta.me\/?p=306","title":{"rendered":"EL MUNDO DE EDMUNDO Y LA RAYMUNDA"},"content":{"rendered":"<p>El mundo en el cual el Edmundo y la Raimundda transitan hoy<br \/>\npor senderos olvidados, es un mundo de err\u00e1ticas palomas, poes\u00edas sin<br \/>\nescribir, largos, largu\u00edsimos ratos de un ocio sin medida. Pasan<br \/>\nlos d\u00edas y las noche sentados en el porche perdidos en un mundo de<br \/>\nsombr\u00edas incursiones, recuerdos de hechos de desagradable sabor,<br \/>\nresistidos sin medida a ser olvidados, amargan, embargan de dolor,<br \/>\na\u00fapan el pavor y al final, desaparecen sin dejar huella para<br \/>\nvolver a aparecer un Segundo despu\u00e9s. Parece que no se van a acabar<br \/>\nnunca esas im\u00e1genes malditas, murmura el vejestorio, con olor azufrado,<br \/>\nextra\u00f1ado de oler as\u00ed, pues el recuerda- y eso lo recuerda bien &#8211; que<br \/>\nese olor es de su compadre el Diablo, todas las Diablas y la corte de<br \/>\nlos milagrosos milagreros, sabandijas, cucarachas, mendigos, carteristas,<br \/>\nmendicantes, truhanes, proxenetas, piretas gordas y flacas, monos<br \/>\ndisfrazados de lombrices, perdices cantando como sapos, sabios que<br \/>\nno saben nada, ignorantes que lo saben todo. El mundo de Edmundo y la<br \/>\nRaymunda es en resumen un mundo nauseabundo  y ostentoso, fachendoso,<br \/>\nochentoso, famoso cual melcocha de mi pueblo.  <\/p>\n<p>Qu\u00e9 melcochas, amigos, qu\u00e9 clase de melcochas! Qu\u00e9 textura, sabor, excelencia<br \/>\npura! Pero dej\u00e9monos de vainas, dijo el cura y sigamos en la propuesta<br \/>\nque tra\u00edamos! Habl\u00e1bamos cuando fuimos interruptos por la chusma de<br \/>\ncorruptos que hoy nos degonierna, del mundo de Edmundo  y la<br \/>\nRaymunda. Es verdura,  pero no apio. Hablemos para m\u00e1s mejor<br \/>\nhablar, del mundo de Raimundo! Momento, caballeros! P\u00e1renme eso, ah\u00ed<br \/>\nmis mohicanos! Se trataba de Raimundo, no de ninguna Raymunda,  pues<br \/>\npar\u00e9ceme a mi menda que se trata de la que m\u00e1s abunda por todas estas<br \/>\ntierras: la  Inmunda!  Aplausos, risas, cuchifletas todas en<br \/>\ngran alarde vocal de pasant\u00eda.  Ah\u00ed, mi caballo!  Grita la<br \/>\nMariner\u00eda, la Carpinter\u00eda, la Utiler\u00eda, la Jardi Mezzosoprano, quien ya<br \/>\ncon sus gorgoritos animaba el evento. Un negrazo adelanta un pie,<br \/>\nretrasa el otro, levanta el brazo, apunta con su dedo \u00edndice al<br \/>\ncielo, e impreca con voz estent\u00f3rea pero medio aguardientosa, o mejor<br \/>\ndecir, aguardientosa  y medio: Falta  uno, el m\u00e1s importante,  Yo, el<br \/>\nSupremo! Y adelante un paso al frente, dos a la izquierda , uno a la<br \/>\nderecha y luego tres al frente. Yo me llamo, en realidad, Hernando!<br \/>\nOtro m\u00e1s para la lista , dijo el mism\u00edsimo Cuervo, l\u00e1piz y papel en<br \/>\nmano. A este paso, se acabaran los mundos y no terminaremos de nombrar<br \/>\na todos esos pendejos candidatos!  Y en un decir Jes\u00fas lanz\u00f3 l\u00e1piz y<br \/>\npapeles al aire, el viento presuroso los llev\u00f3 a donde las buscavidas<br \/>\npermanec\u00edan de guardia desde d\u00edas anteriores, y a cada una le toc\u00f3 su<br \/>\nmundo y su Don Abundio  y su  Mister Floripondio.<\/p>\n<p>El resto, hombres y mujeres alike, \u00edbanse en un minuto a marchar<br \/>\n del sitio, en correcta  formaci\u00f3n. Mientras en un pienso, comenzaban<br \/>\nla  alineaci\u00f3n  correcta, oy\u00f3se la Voz del Amo, digo, del Cuervo.<br \/>\nMomento!  Caballeros, s\u00f3lo \u00fano! Grazn\u00f3 el cuervo y desde la rama del<br \/>\nabeto mayor, les dijo, y esto fu\u00e9 lo que dijo y hoy les comento:<br \/>\nVayamos en busca del Tesoro Escondido, un Nuevo Mundo, mejor que el<br \/>\nnuestro, convertido por la obra y la desgracia  de un jafarote<br \/>\nmilitar de puro buche, mucha pluma, pero nada en el pico, en un<br \/>\nmundo de porquer\u00edas infamantes! Pronto, mucho muy pronto debe caer el<br \/>\nBigotudo, pero mientras tanto, hagamos lo debido: vayamos en bote<br \/>\npresurosos, a buscar el mundo prometido, all\u00e1, mas all\u00e1, de nuestras<br \/>\nindefensas e inexistentes fronteras! Al Norte Helado, donde siempre<br \/>\nhemos ido y al parecer estamos condenados! Y una flota de pesqueros<br \/>\nde todos los tama\u00f1os, tipos y formas como quieran, zarp\u00f3 de La Guaira<br \/>\nun  d\u00eda  hacia el Mar Caribe, pas\u00f3 por el Mar de la Felicidad, zarp\u00f3<br \/>\nen el malec\u00f3n por breves minutos, durante con sigilo y dormidero de<br \/>\nlos guardias de turno, a bordo subi\u00f3 un grupo de mulatos de gran<br \/>\nalzada, sin armas, rostros muy bien afeitados, y uno que parec\u00eda ser<br \/>\nel  Jefe, les dijo, avisados, mis muchachos, no se den a conocer a<br \/>\nnadie, esperen bajo cubierts y salten al llegar al Puerto de Nueva<br \/>\nYork. Ah, dijo el Cuervo, el Norte Helado de la quimera de todos los<br \/>\nvenezolanos, hasta de los enemigos del llamado Imperio!<\/p>\n<p>Bajaron todos, entrevistaron autoridades, recorrieron calles y<br \/>\navenidas, teatros y centros de consumo. Esto est\u00e1 muy bien, parece<br \/>\nservir, pero, tambi\u00e9n hay ciertos signos ominosos, queda a\u00fan un<br \/>\nrescoldo de discriminaci\u00f3n racial. Hoy! Por Dios el Santo! No.<br \/>\nDe all\u00ed, volaron a Los Angeles y San Francisco. Lo mismo: pareci\u00f3<br \/>\nser conveniente, pero, siempre el pero, demasiada mariquita por las<br \/>\nPlazas y las calles, hasta dentro de la Catedral de la Ciudad, llamada<br \/>\nNotre Dame. Pavarotti tuvo que aguantar uno de esos birolos la noche<br \/>\nde su resonante concierto de Navidad en la inmensa y bella Catedral.<br \/>\nNada, el Cuervo dixit, sigamos nuestra b\u00fasqueda. Vayamos ahora a<br \/>\nToronto y Quebec, zonas de m\u00edtica referencia por todos los visitantes<br \/>\nquienes por all\u00ed pasaron, Esta vez, por tierra, avanzaron a paso de<br \/>\ncasi derrotados los migrantes y una vez llegados, qu\u00e9 hallaron:<br \/>\ndiscriminaci\u00f3n otra  vez, pero de la lengua francesa por la inglesa.<br \/>\nQuien no hablase franc\u00e9s con la dicci\u00f3n perfecta, no era bien<br \/>\nrecibido ni atendido en restaurantes o negocios ni hoteles, Ten\u00eda<br \/>\nsencillamente que marcharse del pa\u00eds. Curiosamente, uno de los mas<br \/>\nfervientes propulsores de la secesi\u00f3n, fue el General De Gaulle,<br \/>\nquien atreviese en una visita de Estado, a pronunciar en publico con<br \/>\nesa voz de Jupiter tonante que pose\u00eda, \u201cVive le Quebec livre!&#8221; Y el<br \/>\naplauso n\u00f3 lo dej\u00f3 continuar.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 remedio nos queda? Pregunt\u00f3 entristecido el Cuervo, sino<br \/>\ncontinuar la saga? Y emprendieron viaje r\u00e1pido a la capital de un<br \/>\ncontinente llamado Islandia, muy fr\u00edo, pero con mucho calor en los<br \/>\ncorazones, tierra donde reinaba y reina a\u00fan la ma grandiosa forma<br \/>\nde la Paz, con may\u00fascula y acento en la a. Revisaron ambientes,<br \/>\nsembrad\u00edos, f\u00e1bricas, acer\u00edas, reuni\u00e9ronse con las llamadas fuerzas<br \/>\nvivas, compararon  estad\u00edsticas: ni un muerto infantil ni materno,<br \/>\nni una enfermedad infecciosa, nunca la hubo; promedio de vida 100<br \/>\nluminosos Abriles. No podemos pedir m\u00e1s, coment\u00f3 el Avechucho, y all\u00ed<br \/>\nquedaron, sembraron  ra\u00edces, aprendieron el idioma que creyeron al<br \/>\ncomienzo inaprensible. Adaptaron otras raras, y extra\u00f1as formas de vida<br \/>\ny costumbre, ingresaron a otra f\u00e9 que no la de sus padres. Pero la<br \/>\nrecompensa sobrepas\u00f3 todas las esperanzas. Una vida plena, satisfecha,<br \/>\npac\u00edfica. Los hijos al fin encontraron donde crecer sin miedo y sin<br \/>\napremios. Atras quedaron muchos, es cierto, en la patria y por los<br \/>\ncaminos del olvido. Ni remedio. Eran los da\u00f1os necesarios.<br \/>\nPero para los que llegaron se abri\u00f3 el camino de la esperanza, el amor<br \/>\ny la vida eternal, junto con el amor del sol que para todos brilla<br \/>\nsin excepcion ni impedimento.<\/p>\n<p>Solo el l\u00edder temporal del Nuevo Exodo volvi\u00f3 a Caracas en vuelo<br \/>\nrasante de horas solamente. Iba y fu\u00e9 en busca del Tesoro Escondido<br \/>\nen las b\u00f3vedas del Banco Central, en las entra\u00f1as del enemigo. Mejor<br \/>\nlugar  ninguno. Nadie del Gobiernito pensar\u00eda jam\u00e1s que los recursos<br \/>\nen d\u00f3lares est\u00e1n bajo sus mismas narices. Al Cuervo le abri\u00f3 la<br \/>\npuerta uno de los directives principales del Banco, Federico Maza<br \/>\nZavala, hijo del gran Domingo Efe. De all\u00ed, llev\u00f3 las pacas de<br \/>\nbilletes en transporte blindado  conseguido y conducido por Federico<br \/>\ndisfrazado hasta la esquina del Edificio La Francia, nido de joyeros<br \/>\njud\u00edos, donde el m\u00e1s jud\u00edo de todos los cambi\u00f3 por diamantes, de f\u00e1cil<br \/>\ntransporte, los cuales en apena un bolso, cab\u00edan millones en pocas<br \/>\npiedras preciosas, preciosas de verdad.  El Cuervo, raudo y presto las<br \/>\ntraslad\u00f3 en su pico en vuelo por los mares hasta la capital de<br \/>\nIslandia donde convertidos de nuevo a d\u00f3lares, sirvieron para gastos<br \/>\niniciales de mucha gentte y mantenimiento por m\u00e1s tiempo e igual<br \/>\nn\u00famero de personas, hombres, mujeres, ni\u00f1os. Nadie all\u00ed, como en<br \/>\notras partes y otros tiempos, ning\u00fan venezolano pas\u00f3 hambre ni lo pas\u00f3<br \/>\nen los tiempos por venir.<\/p>\n<p>El Cuervo, un ave realmente entristecido, volvi\u00f3 al fin, a la<br \/>\ntierra de sus padres, y a la ciudad de su infancia el pueblo de Santa<br \/>\nTeresa del Tuy. All\u00ed est\u00e1 todav\u00eda, rumiando sus recuerdos y sufriendo<br \/>\ndel mal de amores por una bella pueblerina que un d\u00eda le movi\u00f3 el piso<br \/>\ny por poco el ave no habr\u00eda sido el h\u00e9roe de esta leyenda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mundo en el cual el Edmundo y la Raimundda transitan hoy por senderos olvidados, es un mundo de err\u00e1ticas palomas, poes\u00edas sin escribir, largos, largu\u00edsimos ratos de un ocio sin medida. 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