{"id":84,"date":"2013-12-19T05:44:22","date_gmt":"2013-12-19T05:44:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tiempoeta.me\/wordpress\/?p=84"},"modified":"2013-12-19T05:44:22","modified_gmt":"2013-12-19T05:44:22","slug":"navidad-en-caracas-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiempoeta.me\/?p=84","title":{"rendered":"Navidad en Caracas 2013"},"content":{"rendered":"<p>Navidad en Caracas, vientos de fronda que soplan agoreros por encima de las casas, futuro impredecible que amarga el brindis de A\u00f1o Nuevo, que siempre hacemos a la medianoche de Navidad o el A\u00f1o Nuevo. Noche de estar lejos hijos y nietos, s\u00f8olos con el recuerdo de todos ellos, tan lejos que no podemos abrazarlos y besarlos como quisi\u00e9ramos.<br \/>\nNoche de malos augurios para la patria envilecida, rumores desconocidos de devaluaciones en puerta haci\u00e9ndonos m\u00e1s pobre y menos ricos.  En cambio, los ricos se har\u00e1n m\u00e1s ricos, sublime paradoja, invento infernal de mentes devaluadas. Poder decir en menor cuant\u00eda lo que pensamos y lo que haremos, y s\u00f3lo poder decirlo a la pared que nos separa de los otros, otros que piensan ellos son todos, los otros una infecci\u00f3n que le cay\u00f3 a la Patria.  Deben ser exclu\u00eddos, separados, execrados, arrasados, asesinados, cualquier cosa menos o\u00edr su cantinela de todos los dias: esta es una dictadura y lo dem\u00e1s son cuentos de camino.<\/p>\n<p>Navidad en Caracas 2013, navidad sin esperanza, sin nada por que alzar la copa pues ni copas tenemos, est\u00e1n muy caras. Como ya sabemos.<\/p>\n<p>Navidad en Caracas: noche de perros que le a\u00fallan a la luna por falta de sus huesos, y a\u00fallan y a\u00fallan hasta dejarnos sordos y mudos, casi sin aliento. Navidad en Caracas: noche oscura de calles peligrosas, no podremos ir a saludar a los amigos ni los que viven cerca ni los que viven lejos.  Navidad en Caracas: noche sin fuegos artificiales que iluminaban Caracas en las navidades. Apenas un disparo de armas de guerra ilumina la noche sembrando el terror y el miedo.<\/p>\n<p>Navidad en Caracas: noche de guerra entre bandas rivales que se disputan el control de las drogas ilegales y la fortuna que dejan, dejan bastante, suficiente para mantenerlos a ellos, a sus hijos y a dos o tres generaciones que le siguen en el mismo oficio, creciendo sus fortunas en forma geom\u00e9trica, hasta el mism\u00edsimo cielo <\/p>\n<p>Navidad en Caracas: noche exang\u00fce por la cantidad de sangre que corre por sus calles, derramada por sus hijos mas j\u00f3venes, y debida a las mismas autoridades que deb\u00edan cuidar no se derramara sangre.<\/p>\n<p>Navidad en Caracas: noche sin hallacas; no habr\u00e1 hallacas en Caracas, porque no hay pernil, no hay gallina, no hay harina, no hay hojas buenas para envolver hallacas, no hay hilo con qu\u00e9 amarrarla.<br \/>\nNavidad en Caracas: Noche de una sola dama para todo el trabajo de hacer las hallacas : amasar la masa, preparar el guiso, preparar las hojas de un pl\u00e1tano sembrado en el corral de la casa, amarrarlas bien con hilo fuerte y nudos que no se deshagan. La vecina no quiere como es la costumbre venir a ayudarla, tiene miedo de salir a la casa de al lado por miedo  le den un tiro en la boca por meterse en donde no le importa &#8211; ayudar a la vecina a hacer las hallacas.<\/p>\n<p>Navidad en Caracas de patinaje por el Parque &#8211; cuando hab\u00eda Parque, hab\u00edan patines de ruidosas ruedas; ahora los patines son de filo cortante, para patinar en pistas exclusivas, donde un grupito de ricos pagan fortunas por el derecho de patinar, exclusivo.  Navidad en Caracas: noche de arepitas dulces, servidas a los clientes con tazas de<br \/>\ncaf\u00e9 humeante en el fr\u00edo de la madrugada. Ahora  buscar con  linterna una mujer que recuerde la receta de la arepa, contratarla en exclusiva para que las haga por encargo, precio de oro el caf\u00e9 que parece grano de oro y para comerse la arepita buscar con la misma linterna donde se encuentran las benditas.<\/p>\n<p>Navidad en Caracas: Noche triste, como Hern\u00e1n Cort\u00e9s en el Mexico azteca, no retorno parecido al nuestro actual, no hay vuelta de hoja &#8211; tendremos que seguir con ese escaparate en los hombros hasta desaparecer este gobierno. Antes, noches alegres de parrandas navide\u00f1as, que tocaban la puerta para que les dieran un buen trago y ofrecer<br \/>\nuna buena hallaca. Esta noche, algui\u00e9n toc\u00f3 una puerta, le dieron un tiro en la frente despu\u00e9s cerraron la puerta, dejando que muriera solo, sin asistencia, en la vereda.<\/p>\n<p>Navidad en Caracas 2013, noche de espanto, de pavor sin fin, desencanto de vivir una Navidad as\u00ed. Era noche de encuentro con amigos, familiares, hasta desconocidos a quienes se le deseaban buenas a quienes tambi\u00e9n se les deseaban Boas Festas!<\/p>\n<p>Navidad en Caracas: mesas vac\u00edas , sillas recogidas, cubiertos que sobran, gente que atiende, medio aburridas, no hay mucho que atender. No vino toda la gente que era de esperarse en estas fechas.   Sillas que preguntan: donde est\u00e1n los que deb\u00edan sentarse a la mesa, apoyadas en nosotros quienes siempre hemos soportado debilidades y grandezas? Pueden estar todav\u00eda en un centro de comercio comprando \u00faltimos regalos que quedan en las tiendas. Quizas, pero no probable. M\u00e1s probable sean designios fatales los que rigen la tardanza y la sorpresa. Un aire fr\u00edo entra por la puerta, es un signo ominoso: la muerte acecha.  Para ella no hay Navidad ni nuevo A\u00f1o; para ella<br \/>\ntodo el a\u00f1o es Navidad, para la muerte no hay fecha cierta; todo el a\u00f1o es Navidad para la muerte que nos acecha. Demasiada muerte en una misma familia:se fue Miguel, Le\u00f3n, se oye una voz: No se te olvide Elsa. No se me olvida. No la he mencionado todavia.<\/p>\n<p>Navidad en Caracas: noche de alegria,  de disco de la Billo navide\u00f1o, de vivir la vida. Pero c\u00f3mo? No acabas de decirme que era una noche triste? No, eso era una pesadilla, la realidad es \u00e9sta, o una sensaci\u00f3n de realidad, en realidad. Y se fu\u00e9 cantando villancicos por lo bajito a las orilla del r\u00edo que queda muy cerca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Navidad en Caracas, vientos de fronda que soplan agoreros por encima de las casas, futuro impredecible que amarga el brindis de A\u00f1o Nuevo, que siempre hacemos a la medianoche de Navidad o el A\u00f1o Nuevo. 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